viernes 13 de enero de 2012

Inútiles

Me gustaría saber qué ocurrirá cuando, después de aplicar todos los recortes correspondientes (y necesarios); después de hacer malabarismos con el IRPF, con los salarios, con los impuestos, con las prestaciones sociales; después de prometer a los empresarios el oro y el moro, de dar pan y circo al pueblo; después de rendir cuentas en Europa y besarle el culo a Merkel; después de todo lo que nos vamos a ahorrar congelando el salario mínimo, y que posiblemente emplearemos en pagar la educación de los hijos de nuestros políticos en colegios privados (sí, sí, también de los de izquierdas); después de revisar algunas cosillas, así, en materia de legislación fiscal, de dar una palmadita en la espalda a los bancos y de gritar a las masas enfervorecidas: “¡Hijos de puta! ¿Cómo podéis ser tan insolidarios? Apretáos el cinturón y callad la boca, gentuza. ¡Ahora toca joderse y se acabó!”.
Después de todo eso, digo (y pregunto), suponiendo que (por cualquier motivo) se saliera de este perido de depresión económica... ¿qué harán todos esos deficientes morales cuando se den cuenta de que en España el último científico que quedaba se largó a Estados Unidos sin decir ni pío, a la francesa, entre una subidita de IRPF y otra? ¿Qué pensarán cuando vean que todo ha vuelto a su cauce, y los españolitos tienen asegurado su puesto de trabajo en un chiringuito de la playa por 1.000 euros al mes? Ningún español sin chiringuito. Este eslogan mueve a mis conciudadanos. Esa es toda su maldita aspiración y lo que parece que entendemos por bienestar económico.

A mí lo que me hace temblar de todo esto es la suprema estulticia de una panda de ignorantes, que guian a otros ignorantes a las urnas para que sancionen con su voto el negocio privado de unos pocos. No es posible salir de la crisis, señores, de ninguna de las maneras, si se sigue cercenando la investigación y los recursos que nos harían capaces de ser: emprendedores, innovadores, autónomos (como país), ricos, cultos, moralmente superiores y, sobre todo, llenos de futuro para todas las generaciones venideras y capaces de generar puestos de trabajo a mansalva.
Porque este país, y cualquier otro, no dejará de ser una cloaca de puercos y de orangutanes abúlicos mientras no se fomenten la investigación, los recursos científicos, el afán por el conocimiento y la educación de calidad. Eliminando todo eso, los ciudadanos se convierten en seres indefensos, balbuceantes, incultos, dependientes y limitados. Justamente lo que se necesita para permanecer en esta pesadilla, en este ciclo sin fín de estúpida especulación material, que apesta a muerte y a silencio, y que no nos sirve absolutamente de nada.
De nada.

Este año se destinarán 600 millones de euros menos a investigación que el año pasado. La gente, en el metro, pasa de puntillas por la noticia, que leen en sus periódicos gratuitos, o en esos ideologizados que compran para “informarse”. Y dan gracias a Dios por limpiar la mierda de otros y poder dar de comer a sus hijos. Lo que pasa, querido compañero, es que tú, con tu falta de cualificación y de perspectiva, con tu pobreza y tu egoísmo mentales, estás cavando la tumba de tus hijos. Les estás dando pan para hoy y hambre para mañana. Les estás enseñando a ser peones y a exigir al Estado que cuide de ellos y que les garantice un trabajo. ¿Dónde? ¿En qué, si no se invierte en fomentar el desarrollo? Y ese señor de barba también. Nos está echando paladas de cieno sobre la cabeza. Como hizo su antecesor. Como seguirán haciendo todos a los que permitimos que gobiernen nuestras vidas, nuestro futuro, el pan que comeremos (que dependerá siempre de sus panes y sus trajes, y de sus putas y sus vicios; lo que sobre, es nuestro pan. Y nada más).

Si ustedes de verdad quisieran sacar a España de la crisis, harían todo lo contrario de lo que están haciendo. Nos sacarían de esta espiral de lodo, fomentarían valores humanos, se preocuparían por paliar el sufrimiento. España no saldrá de esta crisis, porque existen los políticos. Cuando nos gobiernen personas verdaderamente preparadas intelectualmente, verdaderamente valientes, verdaderamente conscientes del valor de la vida... entonces saldremos de la crisis.
Pero de momento, estamos acabados. No porque nos gobierne el PP, ojo. Sino, simplemente, porque nos gobiernan (antes, ahora y siempre) descerebrados.

3 comentarios:

La chica automática dijo...

La Educación, querida Maritornes, es mi tema favorito. Estoy en contra de absolutamente todo, y lo veo TAN claro.

Fernando Alcalá dijo...

Hacía mucho que no te leía (no porque no quiera, ya sabes, últimamente mi vida es un poco mierda llena de trabajo) pero es que, querida, leerte siempre es un placer.

Suscribo cada palabra.

Pero eso no es sorpresa.

me pasa siempre que te leo.

MIL ABRAZOS.

Maritornes dijo...

Chica automática. Todavía espero que aterrices de Londres y me invites a un vino exclusivo. Tú y yo. No pierdo la esperanza.
Fer, lo de "mi vida es un poco mierda llena de trabajo", en estos momentos, lo entiendo a la perfeccción. De verdad de la buena. Una sorpresa muy agradable leerte. Besos.