jueves, 9 de mayo de 2013

Sobre la calma que no espera nada

Estoy absolutamente enamorada de Hindi Zahra. Siempre digo que no quiero morirme sin que me hagan el amor en árabe, pero sé que si no puede ser, me conformaré.
Nos conformamos con tantas cosas...
 
Y sin embargo, no es verdad. Será mi condena.
 
A mi padre se le ha dicho que tal vez debiera consultar algo con el médico, y según ha llegado a la aldea gala, ha llamado y ha concertado una cita. Estoy mal acostumbrada a que los hombres vayan directos como flechas y ejecuten lo que se debe hacer. Las cosas a tiempo, la despensa llena y las cosas habladas y resueltas, aunque sea con vergüenza y dificultad. Es el hombre que me ha criado.
No sé muy bien si estarle agradecida. Aquí afuera no es así, y se sufre.
 
Desde que se han ido andamos todos revueltos. Aquí y allí. Es como si nos hubiéramos recordado quiénes somos, cuánto nos pertenecemos. En mi caso, es recordar lo que esperaba de todo antes de dejarles. Cuántas cosas nos han decepcionado a lo largo del tiempo, mientras fingimos que no ha sido así. Llevo mucho tiempo intentando volver atrás, y no puedo. Porque me doy cuenta de que sigo alimentando el mismo hambre de los 18 años, pero en una forma domesticada. A fin de cuentas, es en lo que consiste ser adulto: en volverse sumiso, y conformarse. Yo sigo haciendo todas las cosas esperando que sean grandes y ciertas; que la vida sea grande y cierta, en cada instante y en cada expresión de nosotros. Porque este es el momento que vivimos. Solo este. Y me parece todo como un poco descafeinado, flojo y sin fuerza. Tonto y pesado, como un actor malo; como de mentirijillas.
Una puta mierda, vamos.
 
Y lo peor es que viene el calor.
 
 
Beautiful stranger,
I don't wanna know your name.
Beautiful stranger
just take me by the hand.
 

viernes, 12 de abril de 2013

No me gusta Pizarnik

Ni el suicidio. Ni el resto de excusas para ser contemplados que se buscan los seres marchitos. Todas las personas que no poseen palabras mastican el suicidio. Es el comodín del arte, la confusión eterna a la que nos someten los que no han visto el talento (de cerca, de lejos...).
A veces paladeo a regañadientes poemas de Anne Sexton, párrafos de Woolf y artículos de Larra, en una mezcla imposible que rechazo y me gusta. Pero tiene el talento, a veces, caminos inescrutables.
No me gusta Pizarnik, lo he dicho. Un poeta debe estar demasiado ocupado trabajando como para pensar en matarse. La vida es esto o aquello... Dicen. Pero no me interesa en absoluto nada de lo que tenga que contarme sobre la vida alguien que no sabe apreciarla.
Suicidarse no es pegarse un tiro. No siempre. El poeta suicida adopta la forma del inútil que ante la ausencia de una verdad, opta por chantajear a los demás con el alcohol, las drogas, la conducción temeraria, o la estupidez temeraria en general. Mira cómo me drogo. Mira, mira, y además tampoco duermo. ¡Uhhhh! Soy súper chungo.
Para afrontar la vida sin anestesia hay que tenerlos cuadrados. Para reflexionar, además, con criterio propio sobre la experiencia que eso supone, simplemente hay que ser absolutamente brillante. Para hacer de esa reflexión algo hermoso hay que nacer en la constelación adecuada. Hay que ser un cometa.
No me gusta Pizarnik, el suicidio de mierda, la evasión cobarde de los cojones. No me gustáis los que vendéis una copa de vino a 3 euros, ni el poema barato a un precio que no merece. Mi corazón es caro. "Mi corazón es un órgano de confianza", decía Winterson. (Cuántas veces recuerdo esa frase leída ya hace años...).
En este mundo falta talento y sobra pose. Que siempre haya aduladores dispuestos a comeros el coño no significa... No significa, simplemente, que algunas personas no sigamos alimentando, en silencio, admiraciones discretas por las personas de verdad, y un asco inmundo por quienes habéis optado por el camino fácil de la náusea y la lástima.
Ser persona es muy difícil. Es lo más difícil.
 
P. D. El que se quiera matar que se mate. Y que deje de dar por culo, por favor.
 
Hay cosas que no son, pero que siguen siendo
gozo, nostalgia, fronda que nunca hemos plantado,
hermosura secreta que sólo fue latido.
(Ernestina de Champourcín, Vitoria 1905-Madrid 1999)

sábado, 30 de marzo de 2013

Levemente


Aquí los ríos bajan cargados; de espuma y de ramas, a veces de lodo. Bajan cargados a toda velocidad, como yo. Sé que desembocarán en algún sitio pero, como no lo veo, me es fácil pensar que ese agua turbia simplemente explota en nuestros campos en un movimiento circular, sin fin y sin propósito; mera fuerza bruta que se exhibe y nos arrastra. Limpios.

Una vez leí que las personas se dejan de querer simplemente cuando miran a sitios diferentes. No recuerdo quién lo dijo. El misterio insondable del pasar del tiempo y que las cosas importantes permanezcan. Creo en ello como se cree en lo que no se ha visto nunca.

sábado, 23 de marzo de 2013

Indignación, nivel experto

La verdad es...
que los señores que estaban dentro del Congreso de los diputados se descojonan vivos de que los hayan rodeado. Bueno, viendo a algunos de los que fueron a rodear el Congreso yo también me reiría. Mi propio jefe se ríe de que no le mire a la cara.
No sé si os habéis parado a pensar alguna vez que los asesinos y las personas más atroces y despreciables del mundo tienen personas a su alrededor a las que dicen amar. Esposos y esposas, hijos, amigos (bueno, esto último es lo más difícil de tener en la vida). Los presos que cumplen condena por asesinatos terroristas, los hombres y mujeres que colaboraron en el holocausto judío de la Segunda Guerra Mundial, el recientemente fallecido presidente de Venezuela... Ana Botella. Los torturadores más despiadados del mundo ejercen y se privilegian de los derechos humanos: viven y aman a sus pares. Mientras asesinan a quienes no son sus pares.
¿No os los imagináis? Por la mañana temprano reciben el abrazo de sus hijitos, y juegan con ellos, y dicen "te quiero". Y nunca ha sido cierto (jamás) que vivan en torres de Mordor donde nadie los ama ni se les acerca.
El mundo está lleno de cómplices y de cuerpos que se acuestan con los suyos. Creedme: fueron amados. Lo son en este momento. "Mi papá, mi esposo, mi niño".
Vivid ahora con eso. Y creed si acaso que la vida es noble y buena.
Cada mañana cuando me levanto soy perfectamente consciente de que se ríen de mí. Que no pueda hacer nada inmediato al respecto, no quiere decir que vaya a olvidarlo. Pero no os engañéis: a quienes acudís a las urnas, y les dais la facultad de hacer lo que hacen, también os guardo rencor. Puede que más. No respeto a quien, por miedo, hace lo que se cree que debe hacer.